Hermosa Virgen del Carmen,
Madre del Rey Celestial,
consuela a las almas
que en el purgatorio están.
Escuchad con atención
este lastimoso llanto,
almas que padecen
en el purgatorio santo.
A ti Sagrada María,
a ti Reina Celestial,
te cantan las almas
que en el purgatorio están.
Recibe de tu compadre
esta dulce alabanza,
porque los difuntos
aquí en esta casa están. |